Reflexión sobre la Humildad

Fuente: revistatara.com
Por Michael A. Galascio Sánchez. Licenciado en Ciencias Políticas, doctorando en Psicología de la Salud y Clínica

¿Qué es la humildad? En latín, se dice “humilis”, significando intrascendente, débil, apocado, de baja condición y otros. Sin embargo, no es fácil precisar el concepto, aunque muchos, den por hecho su definición.

Originalmente, se refería a una posición, representando, estar “sobre” o “cerca” de la tierra, como en una “humilde choza” o una posición o actitud sumisa de un individuo ante alguna autoridad. De ahí, esa frase recurrente en la literatura, “su humilde servidor”. También está el consejo limitante de “pon los pies en la tierra”. De éste modo, muchos desisten en desafiar sus limitaciones para seguir siendo controlados “por los pocos”.

Existen otras concepciones sobre la definición de humildad. Por ejemplo, “el hombre humilde”, conocido como libre de orgullo en sí o en sus proezas; en contraste, en el sentido religioso, el “hombre humilde”, le sede a la deidad de su preferencia, todo el crédito de sus logros. Esto es algo muy diferente al “hombre modesto”, quién tampoco reclama crédito por ninguna de sus acciones, siendo éste poco pretencioso, aunque en muchas ocasiones, se trate de un gran hipócrita.

Este hecho, hace evidente que dentro del concepto de la humildad existan varias dimensiones. Desde el punto de vista espiritual, la humildad contrasta con la perspectiva religiosa de la misma, en que la espiritualidad por definición, es frecuentemente personal y tiene un impacto directo sobre “el yo particular” o “estado del Ser”, mientras que las perspectivas religiosas mayormente consideradas como rígidas, dentro de un conjunto de normas o leyes específicas, se plantean de tal modo, que se pueda discernir, cómo ser modesto o audaz en determinada situación es apropiado o no. Por este motivo, la espiritualidad es la vía a través de la cuál, la humildad puede ser mostrada o explorada, sin embargo, no por las fuerzas que nos gobiernan sino por una elección del individuo. Me pregunto, ¿si es producto del libre albedrío?

En el Budismo, la humildad es equivalente a la preocupación de cómo ser liberado de los sufrimientos de la vida y de los fastidios de la mente humana. La finalidad última es alcanzar un estado de iluminación a través de la meditación y otras prácticas espirituales. La humildad puede también resultar alcanzando la liberación del nirvana, que es el cese del sufrimiento; un estado que resulta de la extinción de los deseos, que se logra mediante la meditación. Según ésta filosofía, cuando uno experimenta el último vacío, el “no Ser”, está libre del sufrimiento, de fastidios y de todas las ilusiones del autoengaño. La humildad, la compasión y la sabiduría caracterizan este estado de iluminación.

Desde el cristianismo, la visión es un tanto parecida. Los textos católicos ven la humildad según lo adjuntado a la virtud cardinal de la templanza. Se ve como parte potencial de templanza, porque la misma, incluye todas esas virtudes que se refrenan o expresan de los movimientos excesivos de nuestros deseos o apetitos. Se define la humildad como, “una cualidad por la cual una persona en vista de sus propios defectos, tiene una opinión humilde de sí y se somete dispuesto a Dios y a otros por el motivo de Dios.” San Bernardo la define como, “una virtud por la cual, un hombre que conoce su verdadera condición, se rebaja.” Por otro lado, Santo Tomás de Aquino, filósofo del siglo XIII y teólogo en la tradición escolástica, define humildad semejantemente como “la virtud de la humildad” que “consiste en la custodia dentro de sus propios límites, sin intentar alcanzar las cosas que están por encima de uno, sino sometiéndose a su superior.”

Con respecto al Islam la humildad es una de las más grandes bendiciones que Allah le puede otorgar a Su siervo. Según el Corán, “por misericordia de Allah eres compasivo con ellos. Si hubieras sido rudo y duro de corazón se habrían alejado de ti; perdónales, pide perdón por ellos y consúltales en las decisiones.” 3:159 “Ciertamente eres de una naturaleza y moral grandiosas.” 68:4 Esto se refiere a que el Profeta era un verdadero siervo de Allah en muchas maneras y trataba a todos con la mayor amabilidad. Su carácter era de completa humildad basada en la sinceridad hacia Allah y compasión hacia los siervos de Allah, que son las características completamente opuestas a las del orgulloso y la arrogancia.

Como es evidente, estas tres grandes corrientes religiosas coinciden en el beneficio que representa para el Ser humano, la “humildad”.

Dentro del mundo filosófico, Immanuel Kant, está entre los primeros que ven el concepto de la humildad como “esa meta-actitud que constituye la perspectiva adecuada del agente moral, como dependiente y corrupto pero un agente racional capaz y dignificado”. La noción de Kant sobre la humildad, es que la misma es una virtud, y de hecho, una virtud fundamental. Por otro lado, Friedrich Nietzsche escribió sobre la humildad (sin hablar de paciencia, de la sabiduría, y de cualquier otra virtud alabada extensamente por las masas) como debilidad, una virtud falsa que encubre las debilidades y la maldad oculta de quienes la sostienen. Su ubermensch idealizado (superhombre capaz de desarrollar su propio sistema de valores) sería más conveniente vagar alrededor sin restricciones por las pretensiones de la humildad, orgullosas de su altura y energía, pero sin revelar lo ocioso en él, y ciertamente sin exhibir arrogancia.

En la política, se le atribuye a Mahatma Gandhi la siguiente reflexión: “intentar sostener verdad sin humildad, es condenarla a convertirla en una “caricatura arrogante” de la verdad.

En último lugar, están las percepciones particulares de personajes de diversas culturas, creencias, condición y áreas del conocimiento con respecto a la humildad. La novelista inglesa, Agatha Christie decía que, “cuando no hay humildad, las personas se degradan.” Mientras que el escritor Henry F. Amiel, lo expresaba del siguiente modo, “la verdadera humildad consiste en estar satisfecho”. En cambio, Ernest Hemingway, señalaba su parecer manifestando que “el secreto de la sabiduría, del poder y del conocimiento es la humildad.”

Sin embargo, de los pensamientos más contundentes sobre éste tema destaca el de Martín Lutero, cuando indica que “la humildad de los hipócritas es el más grande y el más altanero de los orgullos”. Henry Mackenzie, lo describía exponiendo que “entre todos los vestidos que yo he visto poner al orgullo, el que más me subleva es el de la humildad”. Un genio de la literatura, William Shakespeare, declaraba: “yo juro que vale más ser de baja condición y codearse alegremente con gentes humildes, que no encontrarse muy encumbrado, con una resplandeciente pesadumbre y llevar una dorada tristeza”.

El filósofo chino, Lao-Tsé, nos ilumina con la siguiente frase: “saber que no se sabe, eso es humildad. Pensar que uno sabe lo que no sabe, eso es enfermedad.” El inmortal y excelso escritor Miguel de Cervantes Saavedra, escribía que “alguno se estima atrevido, cuando con otros se compara. Algunos creo que hubo tan discretos que no acertaron a compararse sino a sí mismos.”

Ciertamente, la lista de ilustres que ha abordado el concepto de la humildad es amplia y muy diversa. En éste sentido, Mahatma Gandhi, apuntaba que “uno debe ser tan humilde como el polvo para poder descubrir la verdad.” Francisco de Quevedo y Villegas, se expresaba en ésta línea, pero con cierto matiz al decir que “apocarse es virtud, poder y humildad; dejarse apocar es vileza y delito”. Para culminar ésta reflexión recurro al inmortal Miguel de Unamuno “quiero vivir y morir en el ejército de los humildes, uniendo mis oraciones a las suyas, con la santa libertad del obediente”.

Finalmente, me quedo con una reflexión del escritor Charles Caleb Colton, “el mayor amigo de la verdad es el tiempo, su peor enemigo es el prejuicio y su amigo más fiel es la humildad”.

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3 comentarios

  1. Saludos Sr. Galascio:
    Escribo para motivar su labor…
    No me queda mas que agradecerle este escrito tan ilustrativo del concepto de la HUMIDAD. A estas horas de la madrugada ,en mi pais natal Puerto Rico, me ha resumido de forma rapida mis reflexiones en relacion al tema. Solo por la inquietud de la aplicacion del conocimiento.

    Junto a otro escrito, que habla de la sobervia de la humildad, la teoria de los opuestos siempre ha sido para mi una facinacion que con facilidad, de pequena, siempre he podido percibir. Y aqui nuevamente este concepto trae a colacion mi impresion de los opuestos similares. Si este es el termino correcto, por no poseer conocimientos extensos en filosofia y letras o en sicologia humana. Solo la experiencia que la vida me ha traido y mi propia inclinacion al estudio profundo de mi naturaleza humana con la intension de entender a los demas en relacion a mi misma.

    Nuevamente gracias por sus comentarios para con la humanidad.

    Bendiciones,

    B.

  2. quiero saber sobre todo lo relacionado ala polifoniaaaaaaaaa okey
    adjahkoadynd escriban a m correo addcuj.adgua.l@ksj.com

  3. quiero saber sobre todo lo relacionado ala humildaaaad okey
    adjahkoadynd escriban a m correo addcuj.adgua.l@ksj.com

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